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¡La hora de los calçots! Guía para disfrutar de una calçotada en casa

Febrero es, por excelencia, el mes estrella de la calçotada. Aunque el ritual clásico nos transporta a masías y brasas al aire libre, no siempre tenemos la oportunidad de hacer fuego. Pero tenemos una buena noticia: ¡puedes disfrutar de unos calçots espectaculares sin salir de tu cocina!

En Fruites Hurtós, te explicamos todos los secretos para elegir el mejor producto y cómo cocinarlo para que quede tierno y sabroso.

¿Cómo elegir los mejores calçots en la tienda?

El éxito de una buena calçotada empieza en el momento de la compra. Cuando vengas a vernos, fíjate en estos detalles:

  • El tamaño importa: Busca calçots que tengan un diámetro de entre 1,5 y 2,5 cm. Si son demasiado delgados, se quemarán rápido, y si son muy gruesos, pueden quedar duros por dentro.

  • La parte blanca: Debe ser larga (mínimo 15-20 cm) y estar firme al tacto.

  • Hojas frescas: El verde de las hojas debe ser intenso y no estar lacio. Esto indica que han sido recolectados recientemente.

  • Uniformidad: Intenta que todos los calçots del manojo sean de un tamaño similar para que se cocinen por igual.

Cocinar calçots en casa: Dos alternativas sin fuego

Si no tienes barbacoa, no te preocupes. El horno y la plancha son aliados excelentes para conseguir un resultado delicioso.

1. Calçots al horno: El método más limpio

Es la mejor opción para cocinar una buena cantidad de una sola vez.

  1. Preparación: Corta las raíces y un poco de la parte verde. Límpialos con un paño húmedo para quitar los restos de tierra.

  2. Cocción: Calienta el horno a 200 °C. Coloca los calçots en la rejilla (o sobre una bandeja con papel de horno) sin que se amontonen demasiado.

  3. Tiempo: Cocínalos durante unos 15-20 minutos. Sabrás que están listos cuando veas que la capa exterior está dorada y, al pincharlos, se sienten blandos.

  4. El truco del diario: Una vez fuera, envuélvelos en papel de diario o de aluminio durante 5-10 minutos. Esto hará que se acaben de ablandar con su propio vapor.

2. Calçots a la plancha: El toque «socarrat»

Este método es ideal si buscas una textura más parecida a la de la brasa tradicional.

  1. Limpieza: Al igual que en el horno, prepáralos cortando raíces y puntas.

  2. Cocción: Pon la plancha a fuego medio-alto con unas gotas de aceite de oliva.

  3. Proceso: Ve girando los calçots a medida que se vayan tostando por todos los lados. Tardarán unos 10-12 minutos.

  4. Resultado: Quedarán con unas marcas de tostado muy auténticas y un sabor caramelizado delicioso.

El acompañamiento indispensable: La salsa

Una calçotada no es nada sin una buena salsa romesco o salvitxada. Recuerda que en Fruites Hurtós también disponemos de los mejores ingredientes (tomates de colgar, ajos y frutos secos) para hacer tu salsa casera, o incluso opciones artesanas ya preparadas si no tienes tiempo de cocinar.

Consejo final: ¡No te olvides el babero!

Aunque estés en casa, parte de la gracia es mancharse un poco las manos y disfrutar del producto tal cual.

¡Ven a buscar tu manojo de calçots de proximidad esta semana y monta tu propia fiesta gastronómica!